Espectáculos
14/08/2026

LOS GUARDIANES DE MÉXICO CAPITULO II: TERESA LINO BELLO: LA MUJER QUE TIÑE LA MEMORIA

En Hueyapan, un pequeño pueblo nahua de Puebla, Teresa Lino Bello lleva décadas preservando saberes que se transmiten de generación en generación. Lana, tintes naturales, telar y bordado se convierten en algo mucho más profundo que una prenda: son identidad, territorio y memoria.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Hay historias que uno escucha y hay historias que, de alguna manera, quedan viviendo adentro y cada vez que las recuerdo mueven nuevamente las mismas emociones.


La de Teresa Lino Bello es una de ellas.


Teresa nació y creció en Hueyapan, Puebla, se define como una mujer indígena y productora de textiles.

Su vínculo con los textiles comenzó cuando era niña, cuando aprender a trabajar la lana no era considerado una actividad artesanal, sino parte de la vida cotidiana y una responsabilidad familiar.

Las mujeres eran las principales encargadas de elaborar las prendas que vestirían a sus familias.


Pero detrás de cada pieza existe un proceso que hoy, en un mundo acostumbrado a la velocidad, resulta casi imposible de imaginar.


Todo comienza con la lana del borrego.


Primero se esquila.

Luego se lava, tradicionalmente con una raíz llamada amole, que permite quitar la grasa propia de la lana.

Después se seca, se extiende, se carda, se hila y finalmente se prepara para ser tejida.

Antiguamente, el tejido se realizaba en un telar de cintura: una parte se sujetaba a un árbol y la otra a la cintura de la mujer que tejía.


Hoy, en Hueyapan también trabajan con telares de pedal, pero Teresa hace una aclaración fundamental: son telares manuales, no máquinas.


Porque aquí la palabra “hecho a mano” no es una etiqueta comercial.

Es literalmente, eso.


Después llega uno de los momentos que más fascinan a Teresa: el teñido.


Y es justamente allí donde la naturaleza comienza a convertirse en color.


El azul y los celestes provienen del añil.

Los rojos, fucsias y rosas, de la grana cochinilla, un pequeño insecto que vive asociado al nopal y que se desarrolla especialmente en regiones más secas.

Los amarillos pueden obtenerse de flores como el cempasúchil; otros tonos surgen de frutos, plantas y líquenes de la región.


Teresa explica que utilizan plantas tintóreas y plantas fijadoras y que, a diferencia de otros procedimientos, su técnica ancestral prescinde de productos químicos.


El resultado no se puede programar completamente.

Porque, como ella misma dice, el tinte da el color que quiere dar.

Y entonces aparece una frase que resume una manera de entender el oficio:

“El teñido es un ritual.”

“No se puede hacer con prisa.

Hay que estar tranquila, de buen humor, si no, sale mal y los colores son feos.

Y tampoco se hace completamente sola: se trabaja con la familia o con un pequeño grupo que se ayuda durante el proceso.”

Tal vez por eso cada color tiene algo de irrepetible.

Pero en Hueyapan el color no es lo único que cuenta.


También cuentan los símbolos.


El comicotón, una de las piezas tradicionales, reúne cinco técnicas de bordado: puntada de cruz, puntada antigua, pepenado, trenzado y técnica frontal.

En su centro aparece el llamado Árbol de la Vida, que Teresa identifica también como el árbol de los cuatro elementos: agua, tierra, fuego y aire.

A su alrededor aparecen animales que forman parte de la cosmovisión del pueblo indígena nahua.

Y allí descubrimos que preservar un bordado puede significar mucho más que preservar una técnica.


Significa preservar una historia.


Teresa cuenta que hubo un momento en que esa identidad comenzó a perderse. Las bordadoras continuaban trabajando, pero muchos de los diseños ya no representaban necesariamente a su pueblo: aparecían pavos, palomas, grandes rosas.


Fue entonces cuando comenzaron un proceso de investigación y recuperación junto al colectivo Tamachij Chihuatl.

Tuvieron que volver a preguntarles a los mayores, algunos querían mantener el secreto y guardar la historia solo para ellos, no fue fácil…



Escuchar.

Investigar.

Recuperar significados.


Porque la cosmovisión del pueblo nahua, explica Teresa, no está necesariamente escrita en documentos.

Se transmite oralmente, dentro de las familias, de generación en generación.

Y quizás ahí esté la verdadera dimensión de su trabajo.

Teresa no solamente conserva una técnica textil.

Conserva una forma de mirar el mundo.

Una forma de comprender la naturaleza.

Una forma de relacionarse con los colores.

Una forma de contar quiénes son.


Cuando le pregunto qué parte de todo el proceso disfruta más, no duda:

Teñir y bordar.

Tiene sentido.

Son precisamente los dos momentos en los que la materia comienza a adquirir identidad.

La lana se transforma en color.

El color se transforma en dibujo.

Y el dibujo se transforma en memoria.


Teresa tiene 66 años y cuenta que comenzó a aprender estas técnicas alrededor de los 9 o 10 años.

Ya como productora, comenzó a realizar sus propias piezas alrededor de los 19.


Hoy sus hijas y nietas continúan con la tradición.

Y ella continúa hablando con su familia en lengua nahua.

La tradición, entonces, no está encerrada en un museo.


Está viva.

Está en una mujer.

En sus manos.

En sus hijas.

En sus nietas.

En los colores que siguen apareciendo sobre la lana.

En los telares de cintura.

En los telares a pedal

En los dibujos que todavía cuentan historias.


Y quizás por eso este encuentro me dejó una pregunta que todavía me acompaña:

¿Qué sucede cuando desaparece una técnica que tardó siglos en construirse?

No desaparece solamente una manera de hacer.

Desaparece una parte de la memoria de un pueblo.

Por eso hay personas que merecen ser llamadas guardianas.

No porque custodien algo detrás de una vitrina.

Sino porque mantienen vivo aquello que podría desaparecer.


Teresa Lino Bello es una de ellas.


Una mujer que nació en Hueyapan aprendió de otras mujeres, escuchó a sus mayores, investigó, recuperó símbolos, conservó técnicas y continúa transmitiendo un conocimiento que no está escrito en libros.

Teresa es una maestra que por sobre todas las cosas transmite paz, te enseña que, para que las cosas salgan bien hay que tener paciencia y buena energía.


Está escrito en las manos, en su corazón y transmite su sabiduría con una paz interior admirable.


Y hay algo profundamente contemporáneo en esa manera de entender el lujo.

Porque si lujo es aquello que tiene valor, aquello que requiere tiempo, conocimiento, paciencia, materia noble y una historia detrás, entonces pocas cosas pueden ser más lujosas que una pieza que tardó horas, días o semanas en existir y que, además, lleva consigo la memoria de una comunidad.


El verdadero lujo no siempre se ve.

A veces se toca.

A veces se viste.

A veces tiene el color del añil.

A veces el rojo de la grana cochinilla.

Y a veces tiene el rostro de una mujer de Hueyapan que decidió que la memoria de su pueblo no podía desaparecer.


Volver a escucharla me transporta a ese día, las emociones y las lágrimas regresan.

Tuve el privilegio de conocerla y hablar largo rato con ella, espero poder transmitir en esta columna lo que ella me contó con palabras que le brotaron desde el corazón, con ese tono suave en su voz y con la tranquilidad que te da la sabiduría.


Hay quienes fabrican prendas.

Y hay quienes fabrican memoria

Teresa pertenece a las segundas.


Teresa Lino Bello es una de las Guardianas de México.


Hasta la próxima!

La Señora del Lujo Silencioso


MÁS LEÍDAS

  • ¡ESCÁNDALO! CHECHU BONELLI Y DARÍO CVITANICH, A LOS GRITOS EN LA DISCOTECA MOSCÚ

  • DIOS GELATO: LA HELADERIA ELEGIDA POR LOS FAMOSOS

  • GABRIELA GUERRERO MARTHINEITZ: LA HEREDERA DE UN ESTILO, TRAS LAS HUELLAS QUE DEJÓ SU PADRE

Espectáculos
14/08/2026

LOS GUARDIANES DE MÉXICO CAPITULO II: TERESA LINO BELLO: LA MUJER QUE TIÑE LA MEMORIA

En Hueyapan, un pequeño pueblo nahua de Puebla, Teresa Lino Bello lleva décadas preservando saberes que se transmiten de generación en generación. Lana, tintes naturales, telar y bordado se convierten en algo mucho más profundo que una prenda: son identidad, territorio y memoria.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA
Espectáculos
13/08/2026

LA SEÑORA DEL LUJO SILENCIOSO EN LA AVANT PREMIER DE YO, NARCISO

Por Gabriela Guerero Marthineitz
Espectáculos
07/08/2026

GUARDIANES DEL PATRIMONIO MEXICANO CAPÍTULO I: ALEJANDRÍA, LA MUJER QUE PRIMERO IMAGINA Y DESPUÉS BORDA

En una pequeña comunidad de la Sierra Otomí, una mujer transforma una tela en blanco en una obra de arte. Su historia es también la historia de miles de bordadoras que, generación tras generación, han preservado una de las expresiones textiles más emblemáticas de México.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA