Interés general
23/10/2026

LO QUE ME DEJÓ PURO DISEÑO CAPÍTULO 2: NAOSHI, EL DISEÑO QUE ELIGE DURAR

Carolina encontró en la marroquinería una manera de transformar una inquietud creativa en piezas de autor.

Entre cuero, fibras naturales y cestería, Naoshi apuesta por una producción limitada y cuidada.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Puro Diseño me dejó tres encuentros con emprendedoras que tienen algo en común: propuestas originales y una historia propia detrás de cada producto.

En el primer capítulo conocimos a Meli Ciampi, creadora de Nanumba.

Ahora, en esta segunda entrega, la protagonista es Carolina Paz, fundadora de Naoshi.


La conocí en la feria y me interesó descubrir qué había detrás de sus carteras de autor, que combinan cuero vacuno y fibras naturales.

Su historia no empezó con un plan de ventas.

Empezó con una idea: transformar un objeto de cestería en una cartera.

A partir de allí, una búsqueda personal se convirtió en un proyecto que hoy mira hacia nuevos mercados sin resignar su identidad.

Carolina, antes de conocer Naoshi, quiero conocerte a vos.

¿Dónde naciste, dónde estudiaste y cuál fue tu recorrido profesional?

¿Hubo en tu familia alguien vinculado con el diseño, la moda, los oficios o el trabajo artesanal?

¿En qué momento descubriste que crear podía convertirse en algo más que una inquietud personal?

Nací y vivo en Mar del Plata.

Vengo de una familia de comerciantes y crecí prácticamente detrás de un mostrador.

Mi camino hacia el diseño fue una búsqueda.

Estudié distintas cosas y me formé durante tres años en Espacio Buenos Aires (EBA), donde me recibí de productora de moda.

Esa experiencia me ayudó a entender que mi interés estaba más relacionado con el diseño y la creación de mis propias piezas.


Desde hace aproximadamente tres años estudio marroquinería en Adorada, con mi profesora, Eliana.

Además de enseñarme el oficio, me ha apoyado e incentivado en el desarrollo de Naoshi.

Para mí es casi una mentora.

Mi formación se fue construyendo con distintas experiencias, la práctica y una inquietud constante por investigar y aprender.

En mi familia también hay una conexión muy fuerte con lo artesanal, tanto mi mamá como mi abuela fueron costureras.

Desde chica veía a mi mamá trabajar con las manos, explorando técnicas y materiales como resina, porcelana y yeso; actualmente, hace tufting, (técnica textil que permite crear alfombras, tapices y piezas decorativas mediante la inserción de hilos en una tela con una pistola especial)

Hace muy poco heredé la máquina de coser de mi abuela, algo muy especial para mí.

Me gusta pensar que una parte de esa historia familiar continúa en lo que hago.


¿Cómo nació Naoshi?

¿Qué estaba pasando en tu vida cuando decidiste crear tu propia marca y por qué elegiste la marroquinería?

Me gustaría conocer el comienzo real: esa primera idea, el primer diseño y el momento en que sentiste que podía transformarse en un emprendimiento.

Nunca empecé con la intención de vender.

Iba al taller porque disfrutaba aprender marroquinería.

Un día entré a un negocio de decoración, vi un portamacetas hecho en cestería nórdica y pensé: «Esto lo necesito transformar en una cartera».

Imaginé agregarle lazos, correas y una especie de neceser interior, todo en cuero.

Lo compré, me lo llevé a casa e hice esa primera intervención, me encantó el resultado y quise seguir desarrollando la idea.

Busqué quién pudiera hacerme las bases de cestería en las medidas que necesitaba. Averigüé en distintas ciudades, pero no conseguí quién las realizara como las imaginaba, entonces decidí aprender a hacerlas yo.

Soy muy perseverante: cuando se me ocurre algo, me cuesta dejarlo de lado hasta encontrar cómo lograrlo.

Con esfuerzo compré una máquina industrial de puntada zigzag y mis primeros cordones de algodón.

Empecé haciendo y vendiendo objetos más simples, como individuales, posavasos y paneras, hasta perfeccionar la técnica y poder construir las bases que después combinaría con cuero para convertirlas en carteras.


En medio de esa búsqueda atravesé una etapa muy difícil por el síndrome de Ménière.

Durante aproximadamente un año tuve episodios de vértigo que me afectaron muchísimo, con miedo e incertidumbre sobre cuándo volvería a sentirme bien.

Hoy llevo dos años sin aquellos episodios.

Después de esa experiencia tuve mucho más claro que quería dedicarme a la marroquinería y convertirla en un proyecto propio.

Ahí comenzó la búsqueda del nombre.

Necesitaba que tuviera un significado personal, no solamente que sonara lindo.

Elegí Naoshi por su vínculo con la idea de reparar.

Para mí representa reconstruirme, volver a proyectar y darle forma a una nueva etapa haciendo lo que realmente me apasiona.


Naoshi propone piezas de autor, con cuero vacuno y fibras naturales, y una estética que busca alejarse de las tendencias pasajeras.

¿Cómo construiste esa identidad y qué decisiones tomás para que cada pieza tenga una personalidad propia?

¿Qué importancia tienen los materiales, el trabajo artesanal y la funcionalidad en tu proceso creativo?

La identidad de Naoshi nace del encuentro entre el cuero vacuno y las fibras naturales.

Me interesa cómo se complementan sus texturas y formas para crear carteras distintas, que no se puedan conseguir en cualquier lado.

Quiero que, al ver una pieza, se reconozca el diseño de autor, el trabajo artesanal y, sobre todo, que se pueda decir: «Esto es Naoshi».

(Y lo está logrando)

No diseño pensando solamente en lo que se usa en una temporada, busco piezas con personalidad que puedan acompañar a quien las elige durante mucho tiempo.

Para mí, lo atemporal no tiene por qué pasar desapercibido.

Los materiales, las proporciones, las uniones y las terminaciones forman parte de esa identidad. Hasta llegar al producto que sale a la venta hay muchas muestras, pruebas y ajustes.

Es un proceso de revisar, corregir y volver a intentar hasta estar realmente conforme con el resultado.


¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste desde que comenzaste con Naoshi?

¿Hubo algún momento en el que pensaste que no ibas a poder seguir o en el que tuviste que cambiar el rumbo?

¿Cómo se construye y se sostiene hoy una marca de diseño de autor en la Argentina?

Uno de los mayores desafíos fue conseguir los materiales que quería, por ejemplo, las manijas de bambú natural tuve que traerlas del exterior porque las opciones que encontraba acá eran de plástico, y eso no se alineaba con la marca, no quería reemplazar un material que era parte de la propuesta por otro que no me representaba.

También hay una inversión importante detrás de una primera colección.

Muchas veces pensé que no iba a poder seguir y, siendo sincera, todavía hay momentos en los que me lo replanteo, pero después de esas dudas vuelven las ganas.

Me apasiona lo que hago y he trabajado mucho para llegar hasta acá.

El apoyo de mi familia y de las personas que me rodean es fundamental, también creo que replantearse las cosas es necesario: no significa abandonar, sino revisar decisiones, encontrar otra manera y seguir avanzando.

Desde mi experiencia, sostener una marca de autor en la Argentina requiere equilibrar lo creativo con los costos, la producción, la comunicación y la venta.

Aunque tengo experiencia en el comercio, desarrollar una propuesta propia y encontrar al público que la valore es un aprendizaje nuevo.

Lo que no estoy dispuesta a resignar es la identidad de Naoshi.

Mi apuesta es por una producción limitada y cuidada.

Me interesa crecer, pero no aumentar la cantidad a costa de perder aquello que hace especiales a las piezas.


Nos conocimos en Puro Diseño, una feria que reúne distintas expresiones del diseño.

¿Cómo llegaste a participar y qué representa esta oportunidad para Naoshi?

¿Qué te gustaría que sucediera a partir de esta experiencia y cuáles son los próximos sueños que querés concretar con la marca?

Encontré la convocatoria de Puro Diseño en redes sociales y me anoté sin demasiadas expectativas. A veces lo que más me cuesta es creer un poco más en lo que hago, así que quedar seleccionada fue una gran alegría. A partir de ahí trabajamos mucho para llegar de la mejor manera posible.

Lo más valioso fue el encuentro con el público.

Naoshi se lanzó hace apenas veinte días y la feria fue nuestra primera oportunidad de conocer de cerca la respuesta de la gente.

Hasta ese momento, éramos mis diseños y yo en el taller.

Había mucho trabajo detrás, pero también miedo de no saber si lo que había imaginado iba a gustar.


La respuesta fue hermosa.

Las personas se detenían a mirar y se acercaban a conocer las carteras.

Recibí comentarios sobre lo distintos que eran los diseños, la calidad de las terminaciones y cómo estaba armado el stand.

Ver que reconocían aquello en lo que había puesto tanto esfuerzo fue muy importante para mí.

Me gustaría que esta experiencia se transforme en vínculos que continúen y en nuevas oportunidades.

Estamos trabajando en la próxima colección y analizando la posibilidad de viajar para mostrar los diseños en el exterior y explorar la venta en países limítrofes.

Mi sueño es que Naoshi sea conocida en distintas partes del mundo.

Me ilusiona que las piezas lleguen cada vez más lejos y, sobre todo, poder representar a la Argentina a través del diseño artesanal.

Diseñar también es volver a empezar

Hay algo de la historia de Carolina que trasciende las carteras.

Su recorrido habla de aprender un oficio, probar, corregir y volver a intentar; de sostener una idea incluso cuando no existe un camino fácil para llevarla adelante.

Me interesó especialmente que Naoshi no naciera como un plan de negocios.

Primero hubo curiosidad, una pieza de cestería y la necesidad de transformarla.

Después llegaron la investigación de materiales, la máquina, las primeras ventas y el desafío de construir una marca sin resignar su identidad.

En Puro Diseño, Carolina encontró por primera vez al público que podía mirar de cerca aquello que durante tanto tiempo había imaginado y trabajado en su taller.

Para una marca que acababa de lanzarse, esa respuesta fue más que una oportunidad comercial: fue una señal de que su propuesta podía encontrar su lugar.

Este segundo capítulo de «Lo que me dejó Puro Diseño» me confirma que detrás de cada objeto de autor hay decisiones, dudas y una historia personal.

En Naoshi, la idea de reparar también se convirtió en una manera de reconstruirse y proyectar una nueva etapa.

Y quizá esa sea una de las formas más interesantes de entender el diseño: no solo como algo que se crea, sino como algo que nos permite volver a empezar.


Ojalá, después de leer esta historia, te den ganas de acompañar a las emprendedoras que apuestan por sus propios proyectos, generan trabajo y mantienen vivos saberes y oficios artesanales que merecen ser valorados.

Elegir un producto de diseño de autor es también elegir calidad, originalidad y una historia detrás de cada pieza.

Porque el verdadero lujo silencioso no necesita grandes logos ni estridencias: se reconoce en los materiales, en el cuidado de las terminaciones, en la identidad del diseño y en el valor de aquello que está hecho con dedicación.


Hasta la próxima!

La Señora del Lujo Silencioso

MÁS LEÍDAS

  • ¡ESCÁNDALO! CHECHU BONELLI Y DARÍO CVITANICH, A LOS GRITOS EN LA DISCOTECA MOSCÚ

  • DIOS GELATO: LA HELADERIA ELEGIDA POR LOS FAMOSOS

  • GABRIELA GUERRERO MARTHINEITZ: LA HEREDERA DE UN ESTILO, TRAS LAS HUELLAS QUE DEJÓ SU PADRE

Interés general
23/10/2026

LO QUE ME DEJÓ PURO DISEÑO CAPÍTULO 2: NAOSHI, EL DISEÑO QUE ELIGE DURAR

Carolina encontró en la marroquinería una manera de transformar una inquietud creativa en piezas de autor.

Entre cuero, fibras naturales y cestería, Naoshi apuesta por una producción limitada y cuidada.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA
Interés general
08/10/2026

CANCER DE MAMA: VEINTE AÑOS DESPUES, EL MENSAJE SIGUE SIENDO EL MISMO, NO POSTERGUES TU CONTROL

De las primeras campañas del lazo rosa a los números actuales en Argentina.

Una historia de comunicación, prevención y mujeres que entendieron que hablar de cáncer de mama también podía salvar vidas.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz
Interés general
03/10/2026

PRIMAVERA Y OJOS: COMO PROTEGER LA MIRADA DE LAS ALERGIAS Y OTROS FACTORES DE LA TEMPORADA

Con la llegada de la primavera aumentan el polen, el viento y los cambios de temperatura, y con ellos las molestias oculares.

La Dra. Giovanna Benozzi explica qué ocurre en nuestros ojos durante esta época, cuáles son los síntomas a los que debemos prestar atención y qué hábitos simples pueden ayudarnos a prevenir irritaciones y cuidar nuestra salud visual.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA